Alicante · AtrapaEsaRedPara que las fotos de tu negocio se vean cuidadas no necesitas una cámara: con el móvil que ya tienes basta si cuidas cinco cosas, que son la luz, la lente, el fondo, el encuadre y hacer varias fotos de una vez. No te prometo que una foto mejor te traiga más clientes, pero sí que lo que enseñas se parecerá más a lo que ofreces.
Quien llega a tu perfil o a tu ficha de Google ve primero las imágenes. Una foto oscura, torcida o con el fondo desordenado no dice nada malo de tu trabajo, pero tampoco lo cuenta. Lo bueno es que casi todo se arregla antes de pulsar el botón, sin aplicaciones ni filtros.
Qué haces: acércate a una ventana y pon lo que vas a fotografiar de lado a la luz, no de espaldas. Apaga las luces del techo si mezclan colores y evita el sol directo del mediodía, que deja sombras duras.
Ejemplo ilustrativo (no es un caso real): un plato junto a la ventana de la sala, a primera hora de la tarde, en lugar de bajo los focos de la cocina.
Qué haces: pasa un paño suave por la lente antes de empezar. El móvil va en el bolsillo y en la mano todo el día, y una huella basta para que la foto salga como velada.
Ejemplo ilustrativo (no es un caso real): la foto del escaparate que sale con un halo borroso hasta que limpias la lente.
Qué haces: mira qué hay detrás antes de disparar y quita lo que sobra: cables, cajas, papeles. Una pared lisa, una mesa de madera o tu mostrador ordenado sirven. Si puedes, usa siempre los mismos dos o tres fondos: con el tiempo, tu perfil se reconoce.
Ejemplo ilustrativo (no es un caso real): todas las fotos de producto sobre la misma mesa clara, junto a la misma ventana.
Qué haces: activa la cuadrícula de la cámara y alinea el horizonte o el borde de la mesa con una de sus líneas. Deja aire alrededor de lo que enseñas y acércate andando antes de usar el zoom digital, que suele perder calidad. Piensa ya en el formato: vertical para historias y Reels, y algo de margen si va a ir en un carrusel.
Ejemplo ilustrativo (no es un caso real): la foto del local hecha desde la puerta, con la línea del suelo recta y el mostrador en el centro.
Qué haces: cuando tengas la luz y el fondo, haz diez o quince fotos seguidas: de cerca, de lejos, con tus manos trabajando y en detalle. Así tienes material para varias semanas y no dependes de hacer la foto el mismo día que publicas.
Ejemplo ilustrativo (no es un caso real): una tarde tranquila al mes para fotografiar los productos de temporada y el espacio, en vez de una foto suelta cada vez que toca publicar.
Cuando miro el perfil de un negocio, me fijo en las últimas nueve fotos como un conjunto: si se ve la luz, si el fondo ayuda o distrae y si de un vistazo se entiende qué hace ese negocio. Muchas veces el cambio no es comprar nada, sino elegir un rincón con buena luz y hacer todas las fotos ahí. Si estás pensando qué enseñar, empieza por las cinco publicaciones que tu cliente necesita ver, y para no improvisar cada día, planificar una sola vez por semana ayuda mucho.
Si quieres que revisemos juntas las fotos de tu perfil y qué enseñar primero, cuéntame tu caso.