Alicante · AtrapaEsaRedSi publicas en las redes de tu negocio y tienes la sensación de que no sirven para nada, antes de publicar más conviene revisar. Hay cinco señales que suelen indicar que toca parar: quien llega no entiende qué haces, publicas a golpes, nadie te pregunta nada, tus datos no coinciden en todas partes y no sabes qué funciona. No te puedo prometer que una revisión te traiga clientes, pero sí que sabrás qué cambiar y en qué orden.
Qué miras: abre tu perfil como si no lo conocieras. Si en unos segundos no queda claro qué haces, para quién y dónde, el problema empieza antes de cualquier publicación.
Por dónde empezar: la bio y las historias destacadas. Lo explico en qué poner en la bio de Instagram de tu negocio.
Qué miras: las fechas de tus últimas publicaciones. Si hay semanas con varias seguidas y después un mes en blanco, quien te sigue no sabe cuándo esperarte.
Por dónde empezar: un ritmo que puedas mantener, aunque sea pequeño, y planificar una sola vez por semana.
Qué miras: comentarios, mensajes y preguntas de los últimos meses. Si no hay ninguno, puede que tus publicaciones no inviten a escribir o que no se entienda qué ofreces.
Por dónde empezar: terminar cada publicación con una pregunta concreta y fácil de contestar, y responder lo que llegue con un método que no te ate al móvil.
Qué miras: el nombre, el teléfono, la dirección, el horario y la web en Instagram, en Google y en tu página. Si en un sitio pone una cosa y en otro otra, quien te busca duda.
Por dónde empezar: tu perfil de empresa en Google y la bio, que es lo primero que se ve.
Qué miras: si sabes qué publicación te trajo el último mensaje o el último cliente. Si la respuesta es «ni idea», todo lo que publicas pesa lo mismo.
Por dónde empezar: medir lo que importa: mensajes, preguntas y visitas, más que los me gusta.
Si te reconoces en dos o tres de estas señales, publicar más a menudo suele multiplicar el problema en vez de resolverlo: más publicaciones que no se entienden o que no invitan a escribir. Merece la pena parar una semana, revisar y decidir qué cambiar primero.
Cuando hago un diagnóstico de comunicación, repaso estas cinco señales con el negocio delante: lo que ve un cliente nuevo, el ritmo real de publicación, lo que pregunta quien escribe, si los datos coinciden y qué se está midiendo. De ahí sale una lista corta de cambios, ordenada por lo que más ayuda primero. No hace falta tocarlo todo a la vez.
Si quieres que revisemos juntas las redes de tu negocio, cuéntame tu caso.