Alicante · AtrapaEsaRedProyecto demostrativo · cliente ficticio
Una aplicación de ejemplo para que un centro vea en una sola agenda las citas de sus dos áreas y cuántas sesiones le quedan a cada bono.
Este es un caso ficticio. El centro, las personas, las cifras y los datos de Almez están inventados. Lo que sí puedes hacer es abrir la aplicación y probarla.
La demo es solo la parte administrativa de un centro: no tiene historia clínica ni datos de salud, y los avisos que enseña no se envían.
Se abre sin registro y sin dejar datos. Se usa entera desde el móvil.
Te la enseño yo, con tu negocio en mente.
Un centro de fisioterapia y estética inventado, en Almansa, tiene 85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón y en un cuaderno, y nadie sabe cuántas sesiones se deben sin contarlas una a una. Las citas, los bonos y los avisos viven cada uno en su sitio. Esta aplicación de ejemplo los junta, y puedes abrirla y probarla.
Seis capturas de la demo, en ordenador y en móvil. Las puedes ver con tus propios ojos abriendo la demo.






Tu centro no trabaja como Almez, y tu aplicación tampoco sería como esta.
Si tienes un centro de fisioterapia, de estética o de las dos cosas, quizá tu problema no sean los bonos. Puede que sean las cabinas y los aparatos que comparte el equipo, los huecos de última hora, las comisiones de cada profesional o la caja del día. Entonces la aplicación se construiría alrededor de eso: otras pantallas, otras normas y otras palabras.
Si tu negocio es otro, puede que reconozcas el mismo problema con otra forma: una peluquería, un estudio de pilates, una academia con bonos de clases o un taller que trabaja con cita previa.
El centro de la aplicación. Aquí es la sesión del bono. En tu caso puede ser la cita, la clase, el presupuesto o el pedido.
Las normas. Cuándo se descuenta una sesión, cuánto dura un bono o si se puede compartir. Las tuyas, no las de Almez.
Las palabras. Si en tu centro se dice «paciente», la aplicación dice «paciente».
Quién ve qué. Tus perfiles, con sus permisos.
Lo que ve tu cliente. Aquí consulta sus citas y su bono y pide cita él mismo. Puede que el tuyo solo necesite recibir un aviso, o que no entre nunca.
Los avisos. Por qué canal salen, con cuánta antelación, con qué texto y si tratan de tú o de usted.
Lo que entra en la primera versión y lo que se deja para después.
Los datos que ya tenéis y si es viable importarlos.
La imagen. La de tu empresa, no la de esta demo.
Lo que no cambiaría: esta demo es la parte administrativa de un centro. No guarda historia clínica ni datos de salud, y una aplicación así convive con el programa clínico que ya utilices.
Por eso el trabajo empieza entendiendo cómo trabajáis, no eligiendo funciones de una lista.
Almez · Fisioterapia y estética es un centro de barrio inventado, en un local a pie de calle de Almansa (Albacete), con dos áreas bajo el mismo techo. Lo abrió hace nueve años una fisioterapeuta; el área de estética se incorporó hace tres. La ciudad existe; el centro y su dirección, no.
El nombre viene del almez, un árbol de sombra de madera flexible y resistente. Sirve de imagen para un centro que cuida el cuerpo con calma.
La demo carga una muestra más pequeña de ese centro.
El dato que explica el problema: hay 85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón y en un cuaderno. Nadie sabe cuántas sesiones se deben sin contarlas una a una.
Hoy Almez trabaja con una agenda de papel para estética, un calendario compartido para fisioterapia, tarjetas de cartón para los bonos y el móvil del centro para los avisos.
Lo que la primera versión debía resolver:
Lo que se dejó para fases posteriores: cobros, caja y facturación; envío real de mensajes; ocupación de cabinas y aparatos; venta de productos; comisiones por profesional.
Lo que queda fuera por el límite de la demo, y no por fases: la historia clínica y cualquier otro dato de salud.
Dejar cosas fuera es parte del caso: una primera versión útil resuelve lo urgente y puede crecer por fases.
| Decisión | Por qué |
|---|---|
| La app abre en la agenda del día, no en un panel | Recepción pasa el día en la agenda. La primera pregunta de la mañana es quién viene y con quién. |
| Una sola agenda con dos lecturas | «¿Quién tiene hueco esta tarde?» y «¿cuándo le puedo dar una limpieza facial?» son preguntas distintas al teléfono. |
| El área se distingue por relleno y contorno, no por color | Fisioterapia lleva fondo y estética, contorno. Se lee igual con cualquier visión del color, y el color queda para lo que importa: avisos y problemas. |
| La unidad central es la sesión del bono, no la cita | Lo que Almez pierde no son citas: son sesiones mal contadas. Una agenda genérica parte de la cita. |
| La sesión se descuenta al dar la cita por realizada, con nombre y hora | Acaba con las tarjetas y con la discusión en la recepción. |
| Las ausencias y las cancelaciones tardías siguen una norma escrita; Recepción puede devolver la sesión con un motivo | Hoy depende de quién atienda. La norma es del centro y la excepción queda registrada. |
| Los servicios de fisioterapia se llaman por formato y duración | La agenda no cuenta por qué viene nadie. |
| No hay texto libre en la ficha ni en la cita | Así nadie acaba apuntando datos de salud en una herramienta que no está hecha para guardarlos. |
| El recordatorio no nombra el servicio | Lo puede leer otra persona en la pantalla del móvil. |
| El aviso respeta el canal y el permiso de cada cliente | Quien no acepta mensajes aparece como llamada pendiente y no se pierde. |
| En la agenda, nombre e inicial; el nombre completo, solo en la ficha | La pantalla de recepción está a la vista de quien espera. |
| El profesional ve su agenda y, de las demás, solo si están ocupadas | Cada perfil ve lo que necesita para su tarea y nada más. |
| «Estoy en recepción» da permisos según el papel del momento | Por las tardes no hay recepción. La herramienta se adapta a cómo trabaja el centro, no al revés. |
| Una sola palabra: «cliente» | Fisioterapia y estética usan palabras distintas; la administración necesita una. |
| De usted en los avisos al cliente | El centro habla así en persona. Dentro del equipo, la app es breve y no se dirige a nadie. |
| El cliente tiene un portal para lo suyo: citas, bono y pedir cita | Responde a «¿me das cita?» y a «¿cuántas me quedan?» sin que nadie coja el teléfono. Ve huecos libres, nunca a otros clientes. |
| Toda la app se usa desde el móvil; la agenda enseña un profesional cada vez | Por las tardes, quien atiende la recepción lo hace desde su móvil, entre una cita y la siguiente. |
| La marca es la de Almez, no la de AtrapaEsaRed | Enseña la personalización visual: la app se siente propia del cliente. |
| Cobros, envío real de mensajes y cabinas quedan fuera | Una primera versión útil resuelve lo urgente. Lo demás se valora después, por fases. |
En un proyecto real, la aplicación se puede instalar en el móvil o en la tableta: aparece como un icono más en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin pasar por App Store ni Google Play.
Se abre sin registro y sin dejar datos. Se usa entera desde el móvil.
Te la enseño yo, con tu negocio en mente.

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