Alicante · AtrapaEsaRed

Proyecto demostrativo · cliente ficticio

Almez: una aplicación que lleva las citas y los bonos de un centro de fisioterapia y estética

Una aplicación de ejemplo para que un centro vea en una sola agenda las citas de sus dos áreas y cuántas sesiones le quedan a cada bono.

Este es un caso ficticio. El centro, las personas, las cifras y los datos de Almez están inventados. Lo que sí puedes hacer es abrir la aplicación y probarla.

La demo es solo la parte administrativa de un centro: no tiene historia clínica ni datos de salud, y los avisos que enseña no se envían.

Un centro de fisioterapia y estética inventado, en Almansa, tiene 85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón y en un cuaderno, y nadie sabe cuántas sesiones se deben sin contarlas una a una. Las citas, los bonos y los avisos viven cada uno en su sitio. Esta aplicación de ejemplo los junta, y puedes abrirla y probarla.

La demo en capturas

Seis capturas de la demo, en ordenador y en móvil. Las puedes ver con tus propios ojos abriendo la demo.

En ordenador

  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Hoy» de la aplicación Almez en ordenador: cuatro cifras del día, lo que requiere atención y el estado del centro en este momento.
    1. Lo que pide atención hoy, de un vistazo: citas sin marcar, avisos sin respuesta y bonos que se acaban.
  • Demo · cliente ficticio
    Agenda del día por profesional en ordenador, con una cita abierta en un panel lateral que muestra el bono en rayitas y las sesiones que quedan.
    2. Cinco cabinas en una agenda, y en cada cita con bono, las sesiones que le quedan.
  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Bonos y sesiones» en ordenador: la lista de bonos y un bono abierto marcado «Se acaba», con sus movimientos.
    3. Cada sesión descontada queda apuntada con su fecha, su cita y quién la marcó.

En el móvil

  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «En cabina» en el móvil: la cita en curso marcada «Ahora» y el mensaje «Sesión descontada. Queda 1.»
    4. El fisioterapeuta marca la cita como realizada desde el móvil y la sesión se descuenta sola.
  • Demo · cliente ficticio
    Portal del cliente en el móvil: las sesiones que quedan del bono, la próxima cita y el botón «Pedir otra cita».
    5. La clienta ve su bono y pide la siguiente cita sin llamar al centro.
  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Recordatorios» en el móvil: el texto de un aviso de cita y la nota de que en la demo no se envía ningún mensaje.
    6. Los avisos de la víspera, con el texto del centro y de usted. En la demo no se envía ninguno.

Qué cambiaría en tu caso

Tu centro no trabaja como Almez, y tu aplicación tampoco sería como esta.

Si tienes un centro de fisioterapia, de estética o de las dos cosas, quizá tu problema no sean los bonos. Puede que sean las cabinas y los aparatos que comparte el equipo, los huecos de última hora, las comisiones de cada profesional o la caja del día. Entonces la aplicación se construiría alrededor de eso: otras pantallas, otras normas y otras palabras.

Si tu negocio es otro, puede que reconozcas el mismo problema con otra forma: una peluquería, un estudio de pilates, una academia con bonos de clases o un taller que trabaja con cita previa.

En tu caso cambiaría:

  • El centro de la aplicación. Aquí es la sesión del bono. En tu caso puede ser la cita, la clase, el presupuesto o el pedido.

  • Las normas. Cuándo se descuenta una sesión, cuánto dura un bono o si se puede compartir. Las tuyas, no las de Almez.

  • Las palabras. Si en tu centro se dice «paciente», la aplicación dice «paciente».

  • Quién ve qué. Tus perfiles, con sus permisos.

  • Lo que ve tu cliente. Aquí consulta sus citas y su bono y pide cita él mismo. Puede que el tuyo solo necesite recibir un aviso, o que no entre nunca.

  • Los avisos. Por qué canal salen, con cuánta antelación, con qué texto y si tratan de tú o de usted.

  • Lo que entra en la primera versión y lo que se deja para después.

  • Los datos que ya tenéis y si es viable importarlos.

  • La imagen. La de tu empresa, no la de esta demo.

Lo que no cambiaría: esta demo es la parte administrativa de un centro. No guarda historia clínica ni datos de salud, y una aplicación así convive con el programa clínico que ya utilices.

Por eso el trabajo empieza entendiendo cómo trabajáis, no eligiendo funciones de una lista.

El negocio ficticio

Almez · Fisioterapia y estética es un centro de barrio inventado, en un local a pie de calle de Almansa (Albacete), con dos áreas bajo el mismo techo. Lo abrió hace nueve años una fisioterapeuta; el área de estética se incorporó hace tres. La ciudad existe; el centro y su dirección, no.

El nombre viene del almez, un árbol de sombra de madera flexible y resistente. Sirve de imagen para un centro que cuida el cuerpo con calma.

El tamaño del centro

  • Un equipo de 6 personas: 3 fisioterapeutas (una es la directora), 2 esteticistas y 1 persona en recepción, solo por las mañanas.
  • 5 cabinas: tres de fisioterapia y dos de estética.
  • Horario de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:30, y los sábados de 9:30 a 13:30.
  • Unas 140 citas a la semana.
  • Unos 900 clientes en la base, de los que unos 250 vienen con regularidad.
  • 8 servicios (tres de fisioterapia y cinco de estética), 4 tipos de bono y 85 bonos vivos.
  • Unos 25 recordatorios al día, hoy escritos a mano.

La demo carga una muestra más pequeña de ese centro.

El dato que explica el problema: hay 85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón y en un cuaderno. Nadie sabe cuántas sesiones se deben sin contarlas una a una.

Su problema

Hoy Almez trabaja con una agenda de papel para estética, un calendario compartido para fisioterapia, tarjetas de cartón para los bonos y el móvil del centro para los avisos.

  1. Hay dos agendas que no se hablan. Recepción mira dos sitios para dar una cita. Quien viene a las dos áreas aparece en las dos, con datos distintos.
  2. Nadie sabe cuántas sesiones quedan sin buscar la tarjeta. A veces la sesión no se apunta y a veces se apunta dos veces. Las discusiones acaban en la recepción.
  3. Los bonos caducan sin que nadie avise. Se descubre el día de la cita.
  4. Los recordatorios se escriben a mano cada tarde. Los días de más trabajo no se envían, y al día siguiente hay ausencias.
  5. Las ausencias y las cancelaciones tardías no quedan registradas. La norma se aplica según quién atienda.
  6. Por las tardes no hay recepción. Quien tiene un hueco coge el teléfono y apunta la cita donde puede.
  7. La directora no sabe cuántas sesiones tiene vendidas y sin dar. Es trabajo ya cobrado que no figura en ningún sitio.
  8. Los clientes llaman para todo. Para pedir cita, para cambiarla y para preguntar cuántas sesiones les quedan. Por las tardes, esas llamadas las coge quien está entre dos citas.

Qué necesitaba

Lo que la primera versión debía resolver:

  1. Una sola agenda para las dos áreas, que se pueda leer por profesional y por tipo de servicio.
  2. Saber al momento cuántas sesiones le quedan a cada cliente y cuándo caduca su bono.
  3. Que la sesión se descuente al dar la cita por realizada, y que quede escrito quién lo hizo y cuándo.
  4. Que las ausencias y las cancelaciones tardías sigan una norma escrita, igual para todos.
  5. Que los recordatorios salgan solos, por el canal que cada cliente haya aceptado.
  6. Una ficha administrativa por cliente, la misma para las dos áreas.
  7. Que cada persona del equipo vea solo lo que necesita.
  8. Que quien atiende la recepción por la tarde pueda hacerlo sin tener acceso a todo de forma permanente.
  9. Que el cliente pueda ver sus citas y su bono, y pedir cita con el profesional que prefiera, sin llamar.

Lo que se dejó para fases posteriores: cobros, caja y facturación; envío real de mensajes; ocupación de cabinas y aparatos; venta de productos; comisiones por profesional.

Lo que queda fuera por el límite de la demo, y no por fases: la historia clínica y cualquier otro dato de salud.

Dejar cosas fuera es parte del caso: una primera versión útil resuelve lo urgente y puede crecer por fases.

Decisiones de diseño

DecisiónPor qué
La app abre en la agenda del día, no en un panelRecepción pasa el día en la agenda. La primera pregunta de la mañana es quién viene y con quién.
Una sola agenda con dos lecturas«¿Quién tiene hueco esta tarde?» y «¿cuándo le puedo dar una limpieza facial?» son preguntas distintas al teléfono.
El área se distingue por relleno y contorno, no por colorFisioterapia lleva fondo y estética, contorno. Se lee igual con cualquier visión del color, y el color queda para lo que importa: avisos y problemas.
La unidad central es la sesión del bono, no la citaLo que Almez pierde no son citas: son sesiones mal contadas. Una agenda genérica parte de la cita.
La sesión se descuenta al dar la cita por realizada, con nombre y horaAcaba con las tarjetas y con la discusión en la recepción.
Las ausencias y las cancelaciones tardías siguen una norma escrita; Recepción puede devolver la sesión con un motivoHoy depende de quién atienda. La norma es del centro y la excepción queda registrada.
Los servicios de fisioterapia se llaman por formato y duraciónLa agenda no cuenta por qué viene nadie.
No hay texto libre en la ficha ni en la citaAsí nadie acaba apuntando datos de salud en una herramienta que no está hecha para guardarlos.
El recordatorio no nombra el servicioLo puede leer otra persona en la pantalla del móvil.
El aviso respeta el canal y el permiso de cada clienteQuien no acepta mensajes aparece como llamada pendiente y no se pierde.
En la agenda, nombre e inicial; el nombre completo, solo en la fichaLa pantalla de recepción está a la vista de quien espera.
El profesional ve su agenda y, de las demás, solo si están ocupadasCada perfil ve lo que necesita para su tarea y nada más.
«Estoy en recepción» da permisos según el papel del momentoPor las tardes no hay recepción. La herramienta se adapta a cómo trabaja el centro, no al revés.
Una sola palabra: «cliente»Fisioterapia y estética usan palabras distintas; la administración necesita una.
De usted en los avisos al clienteEl centro habla así en persona. Dentro del equipo, la app es breve y no se dirige a nadie.
El cliente tiene un portal para lo suyo: citas, bono y pedir citaResponde a «¿me das cita?» y a «¿cuántas me quedan?» sin que nadie coja el teléfono. Ve huecos libres, nunca a otros clientes.
Toda la app se usa desde el móvil; la agenda enseña un profesional cada vezPor las tardes, quien atiende la recepción lo hace desde su móvil, entre una cita y la siguiente.
La marca es la de Almez, no la de AtrapaEsaRedEnseña la personalización visual: la app se siente propia del cliente.
Cobros, envío real de mensajes y cabinas quedan fueraUna primera versión útil resuelve lo urgente. Lo demás se valora después, por fases.

Instalación en móvil y tableta

En un proyecto real, la aplicación se puede instalar en el móvil o en la tableta: aparece como un icono más en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin pasar por App Store ni Google Play.

Otro proyecto demostrativo

  • Pantalla de inicio de la aplicación Mostrador en ordenador: días que faltan para el congreso, cuatro cifras de resumen, lo que requiere atención y el programa con el estado de cada sesión.

    Congreso del comercio local

    Mostrador

    A tres semanas del congreso, 30 ponentes y 12 patrocinadores tienen cosas pendientes y nadie ve cuáles: están repartidas entre tres hojas de cálculo y el correo de dos personas.

    Ver el caso Mostrador
  • Pantalla de inicio de la aplicación Cuarto Creciente en ordenador: días que quedan para el plazo del trimestre, cuatro recuentos y una tabla de clientes con el estado de cada documento.

    Asesoría de autónomos y pequeñas empresas

    Cuarto Creciente

    Cada trimestre hay que reunir unas 560 entregas de 140 clientes para presentar 318 trámites en 20 días, y nadie sabe cuántas faltan sin abrir tres hojas y cinco bandejas de correo.

    Ver el caso Cuarto Creciente
  • Pantalla «Obras» de la aplicación Tendel Reformas en ordenador: cinco obras ordenadas por desvío, cada una con su regla de horas, sus avisos y su importe.

    Empresa de reformas

    Tendel Reformas

    El presupuesto está en una hoja, los partes en un talonario y los extras de palabra: solo se juntan el día de la factura, cuando ya no se puede corregir nada.

    Ver el caso Tendel Reformas
  • Pantalla «La semana» de la aplicación Brasa Mansa: ocho servicios con los cubiertos previstos, el personal y los avisos de cada uno, y el sábado cena y el domingo comida marcados en rojo por faltar una persona en sala.

    Restaurante

    Brasa Mansa

    El pedido de carne del fin de semana se cierra el jueves, cuando todavía no ha entrado ni la mitad de las reservas del sábado.

    Ver el caso Brasa Mansa
Ver todos los proyectos demostrativos