Alicante · AtrapaEsaRedProyecto demostrativo · cliente ficticio
Una aplicación de ejemplo para que una empresa de reformas vea, partida a partida, qué obra se le está yendo de horas y qué extras están sin acordar.
Este es un caso ficticio. La empresa, las personas, las obras, las cifras y los datos de Tendel Reformas están inventados. Lo que sí puedes hacer es abrir la aplicación y probarla.
En la demo los precios y las horas son inventados y los importes van sin IVA. No es un presupuesto ni un asesoramiento.
Se abre sin registro y sin dejar datos. Se usa entera desde el móvil.
Te la enseño yo, con tu negocio en mente.
Una empresa de reformas inventada, en Villena, presupuesta una cosa y no ve cómo va la obra hasta el día de la factura. El presupuesto está en una hoja de cálculo, los partes en un talonario de papel y los extras se acuerdan de palabra. Esta aplicación de ejemplo los junta partida a partida, y puedes abrirla y probarla.
Seis capturas de la demo, en ordenador y en móvil. Las puedes ver con tus propios ojos abriendo la demo.






Tu empresa no trabaja como Tendel, y tu aplicación tampoco sería como esta.
Lo que quizá reconozcas es el problema: presupuestas una cosa, el trabajo real va por otro lado y no lo ves hasta la factura. Lo demás se decide a partir de cómo trabajáis vosotros.
Si tienes un taller, la obra es la orden de reparación, la partida es cada operación y el extra es ese «al abrirlo hemos visto que…». Si instalas o mantienes equipos, es el aviso, la visita y el material. La idea es la misma; la aplicación, otra.
Cómo se llaman las cosas. Aquí son obras, partidas y partes. En tu empresa pueden ser órdenes, avisos, visitas o encargos.
Cómo presupuestas. Por partidas, por horas, por metros o a precio cerrado.
Qué apunta tu equipo cada día. Horas, materiales, kilómetros, fotos o la firma del cliente.
Quién ve los precios. Aquí los operarios no los ven. En tu empresa puede que sí.
Lo que ve tu cliente. Aquí sigue la obra y acepta los extras. El tuyo puede que solo necesite un aviso al terminar, o que no entre nunca.
Lo que ya tienes. Tu hoja de precios, tus plantillas de presupuesto y tus listados: se estudia qué se puede importar.
Lo que entra en la primera versión y lo que se deja para después.
El aspecto. Los colores y la letra son los de Tendel. Los de tu aplicación serían los de tu marca.
Por eso el trabajo empieza entendiendo cómo trabajáis, no eligiendo funciones de una lista.
Tendel Reformas · Empresa de reformas es una empresa local inventada, en Villena (Alicante), que reforma viviendas y locales: cocinas, baños, reformas integrales de pisos y pequeñas reparaciones. La localidad existe; la empresa, no.
El nombre viene del tendel: la cuerda que el albañil tensa de lado a lado para que cada hilada de ladrillo quede recta, y también la capa de mortero entre una hilada y la siguiente. Es la línea con la que se comprueba que la obra va derecha.
El dato que explica el problema: el presupuesto está en una hoja de cálculo, los partes en un talonario de papel y los extras se acuerdan de palabra. Las tres cosas solo se juntan el día de la factura, cuando ya no se puede corregir nada.
Lo que la primera versión debía resolver:
Lo que se dejó para fases posteriores: facturación y cobros, compras y almacén, reparto semanal de los operarios, acceso para los gremios colaboradores, repasos de fin de obra, fotos y documentos, firma con validez legal y avisos por correo o mensajería.
Dejar cosas fuera es parte del caso: una primera versión útil resuelve lo urgente y puede crecer por fases.
| Decisión | Por qué |
|---|---|
| La obra nace del presupuesto aceptado | Las partidas se escriben una vez. Hoy se copian a mano y por eso el presupuesto deja de mirarse. |
| La unidad central es la partida, no la obra | Saber que una obra «va mal» no sirve. Saber que el alicatado lleva 17 horas de 16 permite reaccionar. |
| Las obras se ordenan por desvío, no por fecha ni por nombre | Con cinco obras abiertas, la pregunta del gerente es «¿cuál se me está yendo?». |
| Previsto y real van sobre una misma regla, como un metro de obra | Un porcentaje obliga a calcular. Una barra que pasa de su marca se ve de un vistazo, también a pleno sol. |
| Toda la app cabe en el móvil, no solo el parte | El gerente está de visita y el encargado, en la obra. El ordenador se queda en la oficina. |
| El parte se hace con botones grandes y sin teclado | Se rellena al acabar la jornada, con las manos sucias y sin ganas. Si lleva más de un minuto, vuelve el papel. |
| «Sin parte desde el martes» es un aviso | En una obra, la falta de noticias es la primera señal de que algo se ha parado. |
| El extra tiene su propio recorrido y no cuenta hasta que el cliente lo acepta | Lo hablado en la obra queda por escrito antes de hacerse, no después. |
| El encargado y los operarios ven horas, no euros | Necesitan saber cuánto trabajo queda, no el precio ni el margen. |
| El cliente ve un diario semanal, no las horas | Responde a «¿cómo va lo mío?» sin enseñarle la organización interna. |
| De tú en el equipo y de usted al cliente | La app habla como lo haría la empresa en persona. |
| Una sola tinta, una sola letra, fondo blanco y líneas rectas, como el talonario de partes | Lo reconoce quien ya rellena partes en papel, y se lee bien en un móvil al sol. |
| La marca es la de Tendel, no la de AtrapaEsaRed | Enseña la personalización visual: la app se siente propia del cliente. |
| Facturación, compras y reparto de operarios quedan fuera | Una primera versión útil resuelve lo urgente. Lo demás se valora después, por fases. |
En un proyecto real, la aplicación se puede instalar en el móvil o en la tableta: aparece como un icono más en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin pasar por App Store ni Google Play.
Se abre sin registro y sin dejar datos. Se usa entera desde el móvil.
Te la enseño yo, con tu negocio en mente.

Congreso del comercio local
A tres semanas del congreso, 30 ponentes y 12 patrocinadores tienen cosas pendientes y nadie ve cuáles: están repartidas entre tres hojas de cálculo y el correo de dos personas.
Ver el caso Mostrador
Asesoría de autónomos y pequeñas empresas
Cada trimestre hay que reunir unas 560 entregas de 140 clientes para presentar 318 trámites en 20 días, y nadie sabe cuántas faltan sin abrir tres hojas y cinco bandejas de correo.
Ver el caso Cuarto Creciente
Restaurante
El pedido de carne del fin de semana se cierra el jueves, cuando todavía no ha entrado ni la mitad de las reservas del sábado.
Ver el caso Brasa Mansa
Fisioterapia y estética
85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón: nadie sabe cuántas sesiones quedan sin buscar la tarjeta, y los bonos caducan sin aviso.
Ver el caso Almez