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Proyecto demostrativo · cliente ficticio

Tendel Reformas: una aplicación que compara lo presupuestado con lo real en cada obra

Una aplicación de ejemplo para que una empresa de reformas vea, partida a partida, qué obra se le está yendo de horas y qué extras están sin acordar.

Este es un caso ficticio. La empresa, las personas, las obras, las cifras y los datos de Tendel Reformas están inventados. Lo que sí puedes hacer es abrir la aplicación y probarla.

En la demo los precios y las horas son inventados y los importes van sin IVA. No es un presupuesto ni un asesoramiento.

Una empresa de reformas inventada, en Villena, presupuesta una cosa y no ve cómo va la obra hasta el día de la factura. El presupuesto está en una hoja de cálculo, los partes en un talonario de papel y los extras se acuerdan de palabra. Esta aplicación de ejemplo los junta partida a partida, y puedes abrirla y probarla.

La demo en capturas

Seis capturas de la demo, en ordenador y en móvil. Las puedes ver con tus propios ojos abriendo la demo.

En ordenador

  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Obras» de la aplicación Tendel Reformas en ordenador: cinco obras ordenadas por desvío, cada una con su regla de horas, sus avisos y su importe.
    1. Las obras salen ordenadas por lo que se desvían: la que más horas se pasa, arriba.
  • Demo · cliente ficticio
    Ficha de una obra en ordenador, partida a partida: «Alicatado del baño» con 17 horas de 16 previstas, marcada como «Se pasa de horas».
    2. Cada partida del presupuesto, con lo previsto y lo real sobre la misma regla.
  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Extras» en ordenador: los extras agrupados por estado, dos con precio listos para enviar al cliente, uno a la espera de su respuesta y otro ya aceptado.
    3. Lo que se pide a mitad de obra queda por escrito, con su precio, antes de hacerse.

En el móvil

  • Demo · cliente ficticio
    Parte de trabajo en el móvil: partida «Alicatado del baño», tres horas con botones de más y menos, materiales marcados y botón «Cerrar parte».
    4. El parte se hace en la obra, con el móvil y sin teclado.
  • Demo · cliente ficticio
    Ficha de una obra en el móvil: la partida «Alicatado del baño» con 17 horas de 16, el tramo sobrante en rojo y el aviso «Se pasa 1 h».
    5. Si una partida se pasa de horas, se ve mientras la obra sigue abierta.
  • Demo · cliente ficticio
    Pantalla «Su obra» en el móvil: un extra de 95 euros pendiente con los botones «Aceptar» y «Rechazar» y el importe total de la obra.
    6. La clienta ve su obra en palabras llanas y decide sobre cada extra.

Qué cambiaría en tu caso

Tu empresa no trabaja como Tendel, y tu aplicación tampoco sería como esta.

Lo que quizá reconozcas es el problema: presupuestas una cosa, el trabajo real va por otro lado y no lo ves hasta la factura. Lo demás se decide a partir de cómo trabajáis vosotros.

Si tienes un taller, la obra es la orden de reparación, la partida es cada operación y el extra es ese «al abrirlo hemos visto que…». Si instalas o mantienes equipos, es el aviso, la visita y el material. La idea es la misma; la aplicación, otra.

En tu caso cambiaría:

  • Cómo se llaman las cosas. Aquí son obras, partidas y partes. En tu empresa pueden ser órdenes, avisos, visitas o encargos.

  • Cómo presupuestas. Por partidas, por horas, por metros o a precio cerrado.

  • Qué apunta tu equipo cada día. Horas, materiales, kilómetros, fotos o la firma del cliente.

  • Quién ve los precios. Aquí los operarios no los ven. En tu empresa puede que sí.

  • Lo que ve tu cliente. Aquí sigue la obra y acepta los extras. El tuyo puede que solo necesite un aviso al terminar, o que no entre nunca.

  • Lo que ya tienes. Tu hoja de precios, tus plantillas de presupuesto y tus listados: se estudia qué se puede importar.

  • Lo que entra en la primera versión y lo que se deja para después.

  • El aspecto. Los colores y la letra son los de Tendel. Los de tu aplicación serían los de tu marca.

Por eso el trabajo empieza entendiendo cómo trabajáis, no eligiendo funciones de una lista.

El negocio ficticio

Tendel Reformas · Empresa de reformas es una empresa local inventada, en Villena (Alicante), que reforma viviendas y locales: cocinas, baños, reformas integrales de pisos y pequeñas reparaciones. La localidad existe; la empresa, no.

El nombre viene del tendel: la cuerda que el albañil tensa de lado a lado para que cada hilada de ladrillo quede recta, y también la capa de mortero entre una hilada y la siguiente. Es la línea con la que se comprueba que la obra va derecha.

El tamaño de la empresa

  • Un equipo propio de 9 personas: el dueño en gerencia, 1 en oficina, 1 encargado de obra y 6 operarios que trabajan en tres parejas.
  • 5 gremios colaboradores habituales: fontanería, electricidad, carpintería, pintura y cristalería.
  • Unos 120 presupuestos al año, de los que se acepta más o menos 1 de cada 3.
  • Unas 40 obras al año, con 5 abiertas a la vez y 6 semanas de media.
  • Unos 30 partes de trabajo a la semana. Un parte es la hoja donde el operario apunta cada día en qué obra ha estado, qué ha hecho y cuántas horas.

El dato que explica el problema: el presupuesto está en una hoja de cálculo, los partes en un talonario de papel y los extras se acuerdan de palabra. Las tres cosas solo se juntan el día de la factura, cuando ya no se puede corregir nada.

Su problema

  1. El presupuesto y la obra viven separados. El presupuesto se hace copiando la hoja del anterior. Una vez aceptado, nadie lo vuelve a abrir hasta la factura. A mitad de obra no se sabe si el baño lleva más horas de las previstas.
  2. Los partes en papel llegan tarde o no llegan. El talonario va en la furgoneta y se entrega el viernes. En la oficina se pasan a limpio el lunes, si se entiende la letra.
  3. Los extras se acuerdan de palabra. «Ya que estáis, movedme este enchufe.» El cliente se lo pide al operario. Al final, o no se cobra, o el cliente discute la factura.
  4. El cliente pregunta por WhatsApp a cualquier hora. Las respuestas y las fotos quedan en el móvil personal del gerente.
  5. Los presupuestos enviados no se siguen. Nadie sabe cuáles esperan respuesta ni cuáles han caducado.
  6. Todo pasa por el gerente. Si está en una visita, nadie sabe qué se acordó con cada cliente.

Qué necesitaba

Lo que la primera versión debía resolver:

  1. Que la obra nazca del presupuesto aceptado, con sus partidas, sin volver a escribirlas.
  2. Hacer el parte desde el móvil, en la obra, en menos de un minuto.
  3. Ver, partida a partida, las horas previstas frente a las reales mientras la obra sigue abierta.
  4. Que cada extra quede por escrito, con su precio y con el «aceptado» del cliente antes de hacerlo.
  5. Que el cliente vea cómo va su obra sin llamar.
  6. Saber qué presupuestos esperan respuesta y cuáles caducan.
  7. Que cada persona vea solo lo suyo: el operario, sin precios; el cliente, sin las horas internas.

Lo que se dejó para fases posteriores: facturación y cobros, compras y almacén, reparto semanal de los operarios, acceso para los gremios colaboradores, repasos de fin de obra, fotos y documentos, firma con validez legal y avisos por correo o mensajería.

Dejar cosas fuera es parte del caso: una primera versión útil resuelve lo urgente y puede crecer por fases.

Decisiones de diseño

DecisiónPor qué
La obra nace del presupuesto aceptadoLas partidas se escriben una vez. Hoy se copian a mano y por eso el presupuesto deja de mirarse.
La unidad central es la partida, no la obraSaber que una obra «va mal» no sirve. Saber que el alicatado lleva 17 horas de 16 permite reaccionar.
Las obras se ordenan por desvío, no por fecha ni por nombreCon cinco obras abiertas, la pregunta del gerente es «¿cuál se me está yendo?».
Previsto y real van sobre una misma regla, como un metro de obraUn porcentaje obliga a calcular. Una barra que pasa de su marca se ve de un vistazo, también a pleno sol.
Toda la app cabe en el móvil, no solo el parteEl gerente está de visita y el encargado, en la obra. El ordenador se queda en la oficina.
El parte se hace con botones grandes y sin tecladoSe rellena al acabar la jornada, con las manos sucias y sin ganas. Si lleva más de un minuto, vuelve el papel.
«Sin parte desde el martes» es un avisoEn una obra, la falta de noticias es la primera señal de que algo se ha parado.
El extra tiene su propio recorrido y no cuenta hasta que el cliente lo aceptaLo hablado en la obra queda por escrito antes de hacerse, no después.
El encargado y los operarios ven horas, no eurosNecesitan saber cuánto trabajo queda, no el precio ni el margen.
El cliente ve un diario semanal, no las horasResponde a «¿cómo va lo mío?» sin enseñarle la organización interna.
De tú en el equipo y de usted al clienteLa app habla como lo haría la empresa en persona.
Una sola tinta, una sola letra, fondo blanco y líneas rectas, como el talonario de partesLo reconoce quien ya rellena partes en papel, y se lee bien en un móvil al sol.
La marca es la de Tendel, no la de AtrapaEsaRedEnseña la personalización visual: la app se siente propia del cliente.
Facturación, compras y reparto de operarios quedan fueraUna primera versión útil resuelve lo urgente. Lo demás se valora después, por fases.

Instalación en móvil y tableta

En un proyecto real, la aplicación se puede instalar en el móvil o en la tableta: aparece como un icono más en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin pasar por App Store ni Google Play.

Otro proyecto demostrativo

  • Pantalla de inicio de la aplicación Mostrador en ordenador: días que faltan para el congreso, cuatro cifras de resumen, lo que requiere atención y el programa con el estado de cada sesión.

    Congreso del comercio local

    Mostrador

    A tres semanas del congreso, 30 ponentes y 12 patrocinadores tienen cosas pendientes y nadie ve cuáles: están repartidas entre tres hojas de cálculo y el correo de dos personas.

    Ver el caso Mostrador
  • Pantalla de inicio de la aplicación Cuarto Creciente en ordenador: días que quedan para el plazo del trimestre, cuatro recuentos y una tabla de clientes con el estado de cada documento.

    Asesoría de autónomos y pequeñas empresas

    Cuarto Creciente

    Cada trimestre hay que reunir unas 560 entregas de 140 clientes para presentar 318 trámites en 20 días, y nadie sabe cuántas faltan sin abrir tres hojas y cinco bandejas de correo.

    Ver el caso Cuarto Creciente
  • Pantalla «La semana» de la aplicación Brasa Mansa: ocho servicios con los cubiertos previstos, el personal y los avisos de cada uno, y el sábado cena y el domingo comida marcados en rojo por faltar una persona en sala.

    Restaurante

    Brasa Mansa

    El pedido de carne del fin de semana se cierra el jueves, cuando todavía no ha entrado ni la mitad de las reservas del sábado.

    Ver el caso Brasa Mansa
  • Pantalla «Hoy» de la aplicación Almez en ordenador: cuatro cifras del día, lo que requiere atención y el estado del centro en este momento.

    Fisioterapia y estética

    Almez

    85 bonos vivos apuntados en tarjetas de cartón: nadie sabe cuántas sesiones quedan sin buscar la tarjeta, y los bonos caducan sin aviso.

    Ver el caso Almez
Ver todos los proyectos demostrativos